Andrè Rieu ces’t magnifique!!

Posted on 10 octubre, 2011

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Sin duda alguna creo que soy un tipo con mucha suerte, esto lo volví a confirmar ayer por la mañana cuando de repente recibí en twitter una extraña invitación de Eduardo S’ez, alguien que hasta entonces era para mi prácticamente un  desconocido, para ir al concierto de alguien de quien muy poco había Escuchado, Andrè Rieu. No hice muchas preguntas ni me hice del rogar; asumí el riesgo; acepté la invitación y a las 7:30 pm estaba entrando al Auditorio Nacional en compañía de este muchacho que me ha regalado una de las mejores experiencias de mi vida.

La verdad es que no tenía ni idea de lo que me iba a enfrentar  y la primera impresión fue cuando me di cuenta que yo era el más fachoso de todo el Auditorio Nacional. Yo que a lo largo del día anduve patinando y caminando por las calles del centro histórico, no me dieron ganas de manejar 40 kilómetros de regreso a mi casa para cambiarme las bermudas que llevaba puestas, así me decidí a entrar al concierto. Para mi sorpresa, había chicas que iban  de vestido largo y caballeros de smoking. Ante tal situación no me quedó más que hacer bolita toda la vergüenza que me invadía, meterla en una de las bolsas de las bermudas y ponerme a disfrutar del magnífico concierto que estaba por empezar.

Otra sorpresa fue cuando me di cuenta de los asientos que nos tocaron. Confieso que lo primero que pensé cuando recibí la invitación fue “de seguro voy a ver el concierto desde donde las palomas hacen su nido, pero no importa, lo importante es estar ahí”.  Pero no!… pude ver el concierto desde la fila I, es decir súper cerca del escenario y de la orquesta. La verdad nunca había visto un concierto en el auditorio desde un lugar tan bueno y qué bueno que fue en éste, la sensación de estar tan cerca de un equipo tan talentoso es incomparable. Miren el siguiente video que pude tomar.

Para quienes no conocen mucho de este destacado violinista y director de orquesta, André Rieu es famoso a nivel mundial por el encanto que tiene para revivir el vals y ponerlo al alcance de toda la gente, especialmente dentro del público joven; además de sus muchas grabaciones con la “Orquesta Johann Strauss”  formada por él mismo en el año de 1987. Hoy en día André tiene bajo su equipo a artistas de diferentes países y continentes, convirtiéndose en una de las grandes estrellas de la música, a nivel de los más prestigiosos divos del pop o del rock.

Andre Rieu

El concierto arrancó con una entrada triunfal, cuando de repente una de las puertas laterales del auditorio se abrió para dejar entrar a los casi 50 músicos y cantantes, que marchando en una fila encabezada por el mismo André, recorrieron toda la planta baja del Auditorio para ocupar sus lugares en el centro del escenario. Todos ellos portando vestuarios espectaculares, los caballeros uniformados con un elegante frac, mientras que las damas lucían vestidos ampones de colores pastel, tal cual los usan las chilangas únicamente para sus fiestas de 15 años.

Ya una vez instalados cada uno de los músicos en sus respectivos lugares comenzaron a deleitarnos con los exquisitos valses, que interpretados de la forma tan divertida como caracteriza a la Orquesta Johann Strauss, hicieron reír a todos los que presenciábamos el evento. Imaginen que de repente cayeron kilos de “nieve” durante más de 3 minutos sobre una  parte de la audiencia que al estar imposibilitada de moverse nos hacían reír a todos los que veíamos como  no podían escaparse de tal situación; incluso hubo un señor que sacó su paraguas consiguiendo que muchos votáramos la carcajada.

Mi momento favorito de la noche fue cuando la voz de 3 tenores se unieron para interpretar de una forma memorable “Nessun Dorma”, el acto final de la ópera Turandot de Puccini. En ese instante me estremecí por completo, fue como una repentina sacudida nerviosa que me sobresaltó de sobremanera; sentí como se me erizó la piel y de repente apareció un escalofrío que casi me hace soltar un par de lágrimas por la emoción.   Sin duda alguna, un momento inolvidable.

Otro gran momento fue cuando se interpreto la romántica Balada para Adelina que esa sí hizo llorar a la señora que esta atrás de mi, o bien cuando gran parte del auditorio Nacional se puso de pie para bailar el “Vals del Danubio Azul”. Era impresionante voltear hacia arriba y ver como todas los pasillos del auditorio estaba lleno de parejas de todas las edades bailando esta clásica pieza de Johan Strauss. Les comparto el vídeo que tomé de ese mágico instante.

Al terminar la ejecución de las piezas que integraron el concierto y después de las constantes peticiones del público, el violinista sorprendió a toda la audiencia cuando comenzó a interpretar con su cotizadísimo Stradivarius piezas características de la cultura mexicana como “La Paloma”, “Cielito Lindo” y “El Jarabe Tapatío”, con lo que provocó que todos nos levantáramos de nuestros lugares para corear y aplaudir los temas.

Sin duda alguna éste es uno de los mejores espectáculos que he presenciado en la vida. Aquellos que siguen obstinados en insistir que la música clásica es aburrida, les recomiendo que busquen este espectáculo en Youtube, capaz de poner de buen humor al peor de los ogros.

Por último no me queda más que reiterar mi más profundo agradecimiento a Eduardo S’ez por haber compartido conmigo esta grandísima experiencia, de verdad que todas las sensaciones que atravesé esa noche son invaluables. A su vez agradezco a todos sus amigos que decidieron perdérselo para brindarme a mi la oportunidad de vivirlo tan de cerca, fue una noche inolvidable. Muchas gracias!!

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