#SierraTarahumara

Posted on 18 enero, 2012

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Hace un par de días el Twitter me hizo saber una de las noticias más lamentables de lo que va del año. Para mi era Increíble enterarme que gente en nuestro país se avienta de las barrancas por la desesperación e impotencia de no conseguir los medios para poder sobrevivir.

Cuando comencé a leer esta nota publicada por El Excelsior, me puse súper triste. Sentí como el corazón se me hacía chiquito, la expresión de mi cara me cambiaba y las ganas de llorar aparecían inevitablemente. En ese momento no podía creer que en mi país estas tragedias estuvieran pasando.

Ante la impotencia de no saber qué hacer  o cómo ayudar directamente, decidí mejor escribir  lo que sentía y lo primero que se me vino a la mente fue cuando hace como 3 o 4 años, tuve la oportunidad de tomar el CHEPE, ósea el tren Chihuahua-Pacífico que conecta a la Ciudad de Chihuahua con Los Mochis, en el Golfo de Cortés y atraviesa toda la Sierra Tarahumara.

Ese fue sin duda uno de los viajes más fascinantes que haya hecho en la vida; marcó un antes y un después; creo que de esta experiencia guardo los paisajes más impresionantes de la vida. En verdad era como si estuviera atrapado en un sueño o en un comercial de  Marlboro, aquellos de vaqueros que  transmitían hace años en televisión donde se mostraba unos paisajes hermosos en bosques nevados, como amaba esos comerciales, yo sí lamento que los hayan quitado.

Retomando el tema del viaje, imaginen como el tren se interna en la Sierra para luchar contra el difícil relieve tomando túneles cortos y largos que atraviesan montañas enteras; pasa por encima de puentes que libran caudalosos ríos; rodea lagos  que reflejan los  atardeceres más bonitos; pero lo más más impactante: la red de cañones, barrancas y acantilados que en algunos de los casos llegan a medir más de más de 1,800 metros de altura y que en total tienen una extensión de más de 60.000 km².

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Según las redes sociales y diversos medios de comunicación, hoy en día esas majestuosas barrancas están siendo usadas por sus habitantes Raramuris como punto de escape para la terrible situación de hambre, frío y angustia en la que están inmersos. A raíz de la peor sequía que han tenido en los últimos tiempos y en la desesperación de no tener los medios para sobrevivir, los tarahumaras se están aventando de los acantilados para acabar con todos sus males.

¿Esta supuesta ola de suicidios será la culpa de la Sociedad Civil? ¿Del gobierno estatal, federal o municipal? ¿De los tarahumaras? ¿Del cambio climático? ¿Será solo un rumor como lo afirman 2  Instituciones que carecen de mi confianza ósea el Gobierno de Chihuahua y el Episcopado Mexicano?. Al fin y al cabo da igual! Los indígenas mexicanos atraviesan un severo problema de desnutrición y ningún mexicano merece vivir en esas condiciones, mucho menos en un país tan fértil como el nuestro.

En estos momentos diversas instituciones gubernamentales, no gubernamentales y la sociedad civil están tomando acciones para ayudar a los Tarahumaras. Ahora se están organizando colectas de alimentos para enviárselas; SEDESOL está mandando 100 mil despensas con las que se auxiliará a las comunidades con más pobreza en la zona, más otros tantos miles de cobijas y kits de higiene personal. En total el gobierno federal ha invertido en ayuda casi1000 millones de peso. Sin embargo estoy seguro que no se está atacando el problema de raíz.

Por ahora ayudemos a nuestros hermanos en desgracia y aguardemos a ver si se tomaron medidas al respecto. Esperemos que el siguiente año no se repita lo mismo y que con el paso del tiempo, el hambre de Chihuahua, no se vuelva algo tan común y corriente como los inundaciones de Tabasco.

Les mando un fuerte abrazo y no se olviden de siempre ayudar al prójimo.

El Cacho

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