Road Trip DF/NYC. Capítulo 5: Patinando a las 6 de la mañana en Nueva Orleans

Posted on 8 agosto, 2012

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Seguimos por la Autopista Interestatal 10 durante aproximadamente 6 horas hasta llegar a Nueva Orleans, preciosa ciudad, diferente al común de las ciudades gringas que he visitado, incluso le encontré una similitud con el puerto de Veracruz en México, pero no por la arquitectura, ni porque tenga alguna similitud con alguna ciudad latina, sino porque es muy alegre, con un sabor de fiesta inigualable. Nueva Orleans es conocida por su cultura criolla, por la práctica del vudú por algunos de sus residentes negros y por su música, arquitectura, gastronomía y festividades. La frase de la ciudad es “Laissez les bontemps rouler “es decir, “Dejad que los buenos momentos duren” y eso lo pude ver el pasado domingo cuando a las 7 de la mañana que estaba dando una rolleada matutina en patines cuando al pasar por varios bares del barrillo francés estaban recurridos por una serie de borrachos que se notaba seguían con la borrachera que habían empezado desde el día anterior.

Históricamente jugó un papel importante dentro de la construcción de los Estados Unidos de Nortermérica. En un principio nació como la capital de Luisiana,  colonia francesa que fijaba sus límites de las posesiones inglesas del Atlántico y las españolas del Pacífico. Al norte quedaban las posesiones rusas e inglesas de lo que hoy es Canadá. El sitio para la fundación de Nueva Orleans, fue elegido por ser la planicie del delta del Misisipi, a fin de crear una ruta de comercio con los nativos americanos que fijaban sus tiendas entre el Misisipi y el lago Pontchartrain. Posteriormente españoles y franceses hicieron varias negociaciones en donde la Luisiana quedó en manos de los españoles, de ahí es que quizá viene ese espíritu fiestero y pachanguero que nos caracteriza a los latinos. Cuentan los cronistas que, tras cuatro décadas de dominio español y al levantarse la bandera española por última vez en la Plaza de Armas, muchos residentes dejaron escapar lágrimas de gratitud y nostalgia.

Nueva Orleans siempre ha sido una de las ciudades más visitadas de Estados Unidos. Las zonas como el Barrio Francés que anteriormente tenía un uso residencial y el distrito comercial en la actualidad concentran gran parte de la industria turística; industria que desde el 2005 se vio afectada, después del huracán Katrina arrasó con la parte este de la ciudad. El terrible daño fue originado porque los fuertes vientos produjeron una devastadora inundación, a raíz de que una gran sección de los diques (débilmente construidos) que separan a la ciudad del lago no resistió los vientos y, como consecuencia, se produjo un colosal vertido de aguas del lago en la ciudad. Como resultado, Nueva Orleans quedó sumergida prácticamente en su totalidad e infinidad de hogares quedaron totalmente destruidos por el agua y el viento.

Cambio de tema, pero relacionado con el mismo. Nuestra llegada a Nueva Orleans fue después de las 2 de la mañana, Jow solo pudo conseguir hospedaje para dos personas, por lo que Carolin, Batiz y yo nos quedamos a dormir en la camioneta. Ha sido de las peores noches de mi vida. Como muchos de ustedes saben, el sudeste de EEUU está compuesto básicamente de pantanos, por lo que la cantidad de mosquitos es impresionante!! En virtud a que no podíamos quedarnos dormidos en la camioneta con los vidrios arriba para no morir asfixiados, no tuvimos de otra más que bajarlos vidrios, pero no saben que pesadilla!!.

En lo personal no pude dormir casi nada a causa de estos malditos insectos que sigo sin comprender su existencia en el universo. Por lo que en uno de esos constantes abrir y cerrar de ojos me di cuenta que ya era de día, viendo que de todos modos no podía dormir, a esa hora me puse los patines y me fui yo solo a conocer el centro de Nueva Orleans que estaba muy cerca, para no perder la costumbre de patinar los domingos por la mañana, pero en vez de hacerlo en Reforma en la calle de “Canal” la principal avenida, en donde están los hoteles más importantes y que hoy en día es el centro financiero de la ciudad y quizá de todo Lousiana.

Era un domingo a las 7 de la mañana y la fiesta prácticamente seguía. Había muchos bares del french quarter que seguían abiertos con borrachos alcoholizándose adentro; gente dormida en las banquetas y en los bancas de los parques; chavos con vasos en la mano caminando me imagino que rumbo a su casa y collares de colores por todas partes, incluso sobre los monumentos históricos, como los que  utilizan los gringos en spring break para intercambiar por besos. Ustedes han de saber que justamente aquí en Nueva Orleans tienen su origen.

Más tarde, al medio día, regresé a donde estábamos hospedados y a esas horas volví al centro de la ciudad junto con los chavos para dar otro recorrido en patines, del cual terminamos casi asfixiados pero por el calor de la ciudad. Creo que en toda mi vida jamás había transpirado tanto. Esa es otra de las cosas que no me gustó del todo, el calor húmedo generalmente me pone de malas y el aire acondicionado muy seguido hace que me enferme. Nueva Orleans, la capital del blues es una gran experiencia para  ir de vacaciones, pero personalmente no me gustaría para vivir.

Saludos a todos y no olviden darle seguimiento a esta aventura.

Atte: El Cacho!

 

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