Road Trip DF/NYC Capítulo 13: De vuelta a casa de Adam, en Reynoldstown, Atlanta

Posted on 25 agosto, 2012

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Casi puedo estar seguro que a largo del viaje nuestro lugar favorito no fue en si Atlanta, fue la casa de Adam ubicada en el barrio de nombre Reynoldstown. Todos nuestros couchsurfers, con excepción del de Nueva Orleans, fueron en verdad espléndidos; pero la forma en la que él nos recibió y nos trató, superó considerablemente todas nuestras expectativas, llegando al grado que Cosmo además de declarase su fan número uno, ha prometido nombrar Adam a su primer hijo.

Qué tipo tan agradable, excelente anfitrión con una vibra súper positiva, siempre bien alegre, con muchísima energía y con toda la disposición de hacernos pasar un rato ameno e inolvidable al lado suyo. Para quienes no lo recuerdan, Adam es el guitarrista de una banda de rock,  quien nos llevó una madrugada al cementerio y nos hizo ver el amanecer mientras nadábamos en una alberca privada a la que nos ingresó haciéndonos pasar por inquilinos.

Durante esta 2da visita a Atlanta, ya veníamos bien madreados de la experiencia de haber dormido en la camioneta, por lo que honestamente no nos dieron ganas de salir a seguir conociendo la ciudad, más bien queríamos llegar a un lugar a donde pudiéramos acostarnos, estirar las piernas, conectarnos a internet y despreocuparnos del itinerario y de todos los kilómetros que nos faltaban por recorrer. De tal modo que su casa resultó ser todo un oasis en este viaje tan agotador, en virtud de que aquí encontramos el mejor lugar para descansar y divertirnos ilimitadamente, no porque viviera en la casa de Ricky Ricon, si no por lo cálida que la sentimos y por lo bien que tanto él como su cercana amiga Jenessa nos trataron durante nuestra estancia. Ambos fueron excelentes anfitriones y quedamos muy agradecidos por todas las atenciones que tuvieron con nosotros.

Personalmente lo que más me gusta de casa de Adam es la ausencia del silencio. Hay quienes vivimos en el ruido, personalmente yo estoy acostumbrado a siempre estar escuchando música, así fui criado y así me gusta. De las primeras cosas que hace Adam a primera hora es poner de música de muy buena calidad, esto le da al lugar  esa atmósfera de armonía y amistad que vuelve a su casa un lugar ideal para disfrutar. Miren el video que sigue, perdón por haber enfocado la cámara mientras él cantaba, no se qué estaba pensando en ese momento, pero lo importante es que en ese momento estábamos todos sentados en la sala platicando bien a gusto cuando de repente Adam tomó su guitarra y empezó a acompañar la canción de música Country (si es que no me equivoco) que se estaba reproduciendo.

Una vez descansados llegó la hora de comer, por lo que de forma unánime se tomó la decisión de regresar al restaurante “Daddy d’s” donde se preparan las más suculentas costillas a la BBQ que se puedan imaginar. No saben qué delicia!, todos pecamos de gula, sólo de recordarlas se me hace agua en la boca; por si alguien lo pregunta, sí estaban exageradamente grasosas y poco dietéticas; por lo que resultaron ser uno de los placeres culposos que más he disfrutado en la vida.

Para llegar al restaurante Cosmo, Batiz y yo nos fuimos en patines, siguiendo a Adam que iba manejando su bicicleta a una alta velocidad, por lo que yo me empecé a retrasar un poco y en consecuencia a retrasar al resto del equipo. Durante este trayecto pudimos comprobar que en Atlanta no hay una cultura desarrollada a favor de la gente que utiliza medios de transporte alternos, como las bicicletas y los patines. A mitad del camino,  nos interceptó un impaciente automovilista que empezó a tocarnos el claxon y a gritarnos que nos apartáramos del camino. La reacción de Adam, que considero correcta, fue no hacerse a un lado y seguir nuestro camino mientras el inconsciente automovilista iba atrás de nosotros pitando como desquiciado por toda Atlanta.

La situación me empezó a poner nervioso, pero la seguridad de Adam hizo que no me alarmara demasiado, hasta que a mitad del camino repentinamente nos interceptó otro automóvil cerrándole el camino al viejo loco. Para nuestra sorpresa, quien se bajó de este segundo vehículo fue un policía alto, rubio, guapote, que podría apostar tenía menos de 25 años, acto seguido estaba le estaba metiendo una santa regañiza al tipo inconsciente por los disturbios que iba ocasionando. Honestamente que bueno que esto pasó en Atlanta, si  el mismo hecho se hubiera presentado en México, no estoy seguro de cuál hubiera sido nuestra reacción, la del conductor desquiciado y la del policía.

Regresando a la casa aconteció otro hecho que nuevamente capturó mi atención. Una vez que estábamos a punto de entrar a casa de Adam oímos que alguien nos llamó a lo lejos; Adam se detuvo por completo desviando la dirección hacia donde se escucharon los lejanos saludos. Eran sus vecinos, un par de señores mayores, muy alegres  que estaban tomando el sereno en el pórtico de su casa. Noté que se sorprendieron un poco al vernos en patines, me imagino que no es muy común en esa parte de Atlanta. Adam nos presentó con los señores y nos respondieron muy efusivamente, por lo que se hizo más que evidente el fuerte sentido de comunidad que caracteriza a los habitantes de aquel vecindario que tiene por nombre Reynoldstown. Tiempo después Adam me dejó en claro que justamente eso es lo que más le gusta del lugar en donde vive. Él conoce a la gente que ha vivido en ese lugar por generaciones, hasta la fecha siguen siendo muy buenos amigos, y hoy en día Adam es amigo de todos los niños pequeños. Entre vecinos han compartido gratos momentos y usualmente pasan el tiempo juntos tomando en compañía de unos tragos; cabe señalar que todo mundo le va al mismo equipo, lo cual refuerza ese sentido de comunidad.

Al preguntarle a Adam por qué eligió el barrio de Reynoldstown para vivir, me respondió que básicamente porque estaba cerca de de varios puntos en el este de Atlanta, sus lugares favoritos para pasar el rato. A su vez lo eligió por su proximidad al centro de la ciudad además de la importancia histórica que caracteriza a este lugar. Cabe señalar que aquí fue donde se asentaron los esclavos liberados  después de la guerra civil.

Para ampliar el panorama de este cálido barrio, me explicó Jenessa que Reynoldstown ha sido históricamente el lugar de residencia de la clase obrera y de los afroamericanos. Fue fundado por los antiguos esclavos negros que trabajaban en los ferrocarriles después de la Guerra Civil. También era un barrio de los obreros, incluso actualmente uno de los almacenes de trabajo de acero sigue funcionando.

Jenessa también me hizo recordar que durante nuestra primera visita a Atlanta, cuando fuimos al skatepark  pasamos al lado de un amplio muro, por debajo de un puente todo grafitteado. Posteriormente me explicó que este muro separa hoy en día a Reynoldstown y Cabbagetown de los depósitos de trenes, sin embargo en el pasado el patio de ferrocarril era lo que separaba al barrio negro de Reynoldstown y Cabbagetown del blanco Inman Park.  Reynoldstown empezó a mejorar hasta la caída de la industria del ferrocarril en 1950. Había un gran número de familias de la clase media negra que vivían allí. Los lados sur y norte del ferrocarril eran muy diferentes, hasta que recientemente se empezaron a aburguesar después de los Juegos Olímpicos de 1996.

Por otro lado, Jenessa me dejó en claro que la historia de la vivienda, la pobreza y falta de vivienda tuvo en Atlanta un cambio drástico en la época de los Juegos Olímpicos. Comenta que actualmente existe una tensión permanente en estos barrios, debido a que los residentes negros originales están siendo reemplazados por los burgueses. El barrio donde vive Adam es un un claro ejemplo de ello. A continuación les paso un video que estuve grabando el día que estuvo por primera vez en Atlanta:

El despedirnos de  Adam fue otro momento inolvidable, cuando ya teníamos las maletas para partir rumbo a “Nueva Orlens” no nos pudimos contener la emoción y terminamos todos conectados con un abrazo en círculo llenándonos de buena vibra para continuar nuestro camino. Nos quedamos tranquilos, porque para nuestra mejor de las suertes, Adam estará viviendo a tocar con su banda a la Ciudad de México para el próximo Noviembre durante las fechas de Halloween. El volverlo a ver será otra grata experiencia que en su momento les estaré narrando.

No olviden suscribirse al cachoblog para darle continuidad a lo que nos depararon los siguientes días del viaje y de todo lo ocurrido a lo largo del Road Trip DF/NYC. Less agradezco por leer esta publicación y por favor seguimos en contacto.

Saludos

CachoNavarro.

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