Road Trip DF/NYC, Capítulo 14: Mi peor experiencia del viaje.

Posted on 30 agosto, 2012

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Sólo de recordar esta experiencia empiezo a hacer corajes. Salimos de Atlanta, teóricamente con la intención de esperar el amanecer en Nueva Orleans, para ello sólo había podido conseguir couch para tres personas, por lo que en esta ocasión lo justo era que Cosmo y Jorge durmieran en la camioneta, tal cual lo habíamos hecho Caro, Batiz y yo la vez anterior.

Como muchos de ustedes saben, Nueva Orleans es la cuna y capital del jazz, uno de mis géneros musicales favoritos. En esta costera ciudad del estado de Luisiana nació el mismo Louis Amstrong que aparece en un montón de parques y calles, por lo tanto una de las cosas más características de esta ciudad es su música. El blues y el jazz  inundan cada rincón, acompañando románticamente a las sombras de las parejas que caminan de la mano al lado del Misisipí. Sin embargo, la noche tiene cosas mucho más extremas y divertidas que desafortunadamente no pude comprobar.

Hasta donde he leído, la vida nocturna de Nueva Orleáns  es una diversa oferta de música, colores neón, sabores, diversión, emociones, ruido y todo el desmadre ilimitado que se puedan imaginar. La gente puede tomar alcohol en la calle y a cualquier hora sin ningún problema (cosa que no pasa en ninguna otra ciudad gringa). Durante las noches en esta pecaminosa ciudad se pueden ver filas de gente esperando a entrar en loa saturados table dance, con todo tipo de espectáculos sexuales, como las camisetas mojadas. La gente sin conocerse se besa en la calle y realizan cualquier cosa que se le ocurra. Aquí fue donde nacieron los collares que se utilizan en las playas de México durante el spring break, hablo de los de bolitas de plástico, como perlas, de todos los colores, que se intercambian a las mujeres para que enseñen los pechos o los hombres enseñen sus partes nobles.

De ahí que en New Orleáns se pierde todo el pudor y los tabúes mediante estos juegos. Nos comentaban que es común estar en un balcón, clásico de los bares del french quarter, y desde abajo alguien te pide que le tires un collar, o en su defecto te lo avientan. Hay gente que lo tira por un simple beso, o por hacer algo mas atrevido. Ya entrada la noche puedes ver por la calle mujeres sin nada arriba con muchos collares, eso quiere decir que le han aplaudido mucho sus pechos, seguro irá orgullosa, de igual forma si ves un chico con muchos collares significa que también ha enseñado. La noche es larga, el río de gente siga caminando y parando en los bares y demas lugares. En si mucha diversión.

En un principio habíamos acordado llegar a Nueva Orleans un poco antes de la media noche, era un tramo de aproximadamente 8 horas si seguíamos el mapa que a continuación se muestra, o al menos eso era lo que  supuestamente yo había acordado con Jorge después de haber salido de Atlanta.

Ruta Atlanta/Nueva Orleans

Ruta Atlanta/Nueva Orleans

Para no hacerles el cuento largo todos nos quedamos dormidos. Cuando abrí los ojos, estábamos en una gasolinera a punto de llegar a Baton Rouge, por lo que a mi casi me da una parálisis facial del coraje al ver que habíamos dejado atrás Nueva Orleans y ya estábamos encaminados a Houston, en contrasentido a lo que originalmente habíamos planteado.

Bajo el argumento de que se confundió y no nos quiso despertar, Jorge en vez de continuar por la Autopista Interestatal 10 hasta parar en Nueva Orleans, unilateralmente decidió desviarse rumbo a Houston tomando la Autopista Interestatal numero  12, antes que despertarnos y preguntarnos qué opinábamos.  Tal como se muestra en los siguientes mapas.

Ruta Atlanta / Nueva Orleans

Ruta Atlanta / Nueva Orleans

Desviación a Baton Rouge

Desviación a Baton Rouge

Atlanta/Houston

Atlanta/Houston

Creo que ese fue mi peor momento del viaje. Lo primero que me pasó por la mente fue bajarme del coche en Baton Rouge y tomar un autobús que me llevara  Nueva Orleans, que se encontraba a  45 minutos de donde estábamos, posteriormente alcanzaría al grupo en Houston, de esta manera no dejaría pasar la oportunidad de disfrutar todas esas cosas que tanto me gustan y que abundan en Nueva Orleans.  La otra opción era resignarme a ir directo a Houston y mejor ni hacer corajes, aprovechar el tiempo que restaba del viaje en Houston, total, solo era una ciudad no visitada, ya había visitado varias.

Ante esta  situación entre en una verdadera encrucijada. El abandonar al grupo significaba que probablemente claudicaría de la misión de regresar con el equipo a la Ciudad de México, quedándome más de una noche en Nueva Orlenas con el couch  que había conseguido, incluso todo el fin de semana, hasta podría quizá pasar la siguiente semana completa en Houston,  donde ya tenía un alojamiento en casa del buen Micky, que nos había albergado durante el viaje de ida a Nueva York.

¿Cuáles eran las restricciones? Por un lado la escasez de recursos monetarios. Podría vivir comiendo atún y hamburguesas de a dólar, tal como lo había hecho a lo largo del viaje, pero para salir de fiesta y pachanguear  al ritmo que me gusta, indudablemente se requiere dinero, ni modo de andar pasando lástimas. Por otro lado, la desaprobación del equipo ante la propuesta de abandonar el viaje y la consigna de que si lo hacía tendría que pagar mi parte proporcional de la gasolina hasta llegar al DF.

Después de reflexionar durante un par de minutos y hacer una respectiva evaluación de riesgos y una relación costo-beneficio, opté por continuar con el equipo. Ya estaba cansado del viaje y me empezaban a entrar las ganas de regresar a casa, que caracterizan a viajes tan largos como este.

Finalmente, después de las 10 de la mañana llegamos a Houston, donde nos recibieron los tíos de Cosmo. Un par de señores sumamente agradables, con quienes conversé durante algunos minutos y fue un verdadero gustazo el haberles conocido. Un par de señores muy interesantes, muy amables, con una cantidad enorme de historias súper emocionantes acerca de muchas cosas de Houston y de cosas que han vivido alrededor del mundo.

Quieren saber cómo nos fue con los tíos de Cosmo? ¿por qué solo regresaron 3 de los 5 rollers hasta a la Ciudad de México? ¿Cuales pueden ser los mejores consejos para un Road Trip de esta naturaleza? Por favor no duden en suscribirse El Cachoblog para recibir el último capítulo de este Road Trip DF/NYC.

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Saludos a todos y seguimos en contacto,

Cacho Navarro

PD. Les agradeceré mucho que lean las otras publicaciones que escribí, además de los capítulos del Road Trip DF/NYC hay otras cosas de interés dentro de este blog, pasen a darse una vuelta. Si se puede, también compartan esta publicación en sus muros, Trend List, blogs, listas de fans, o lo que sea.

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