ROAD TRIP DF/NYC, CAPÍTULO 15: El final, Sin escalas de Houston al DF.

Posted on 7 septiembre, 2012

6


Cypress


Antes del mediodía del viernes ya habíamos desayunado y descansado con los tíos de Cosmo, en una casa bien grande y linda, con un patio trasero también  enorme en Ryata Ranch, un lujoso fraccionamiento de los suburbios de Houston. Tanto Macarena como Carlos, tíos de Cosmo, son un par de señores que nos trataron más que bien durante nuestra estancia en su casa, ambos  profesores han formado toda una vida en Houston, después de haber vivido  durante más de 15 años en Arabia Saudita y Emiratos Arabes Unidos, por lo que imaginen las historias tan interesantes que tienen para contar y que vuelven las visitas a su casa una experiencia súper confortable y amena.

Si bien es cierto que Batiz tenía muchísimas ganas de ir a comprar chucherías a una “pulga”, es decir a uno de esos enormes mercados ambulantes en donde uno puede encontrar todo tipo de baratijas y cosas usadas a precios de risa; finalmente terminamos yendo de compras a un outlet en el que que Caro, Batiz y yo casi nos volvemos locos al descubrir los precios tan baratos. Aprovechando que ese día del año no se pagaban impuestos por el regreso a clases,  salimos del centro comercial repletos de bolsas y con nuestra cara de felicidad absoluta, en mi caso me compré unos tenis padrísimos por la módica cantidad de 25 USD, mismos que considero mi tesoro del viaje.

Después de haber hecho esperar a Cosmo, Carlos su tío y a Jorge durante más de dos horas de lo pactado inicialmente, regresamos Ryata Ranch y me enfrenté a una fuerte decisión. Macarena me ofreció quedarme en su casa durante los próximos 4 meses a estudiar inglés en la universidad en la que ella da clases y en la que Cosmo va a estudiar durante todo este semestre, debido a los resultados que obtuvo durante su último semestre en la UNAM, donde cursa la Licenciatura en Pedagogía.

Lo único que requería para poder tomar el curso de inglés era pagarlo, que si no mal recuerdo no superaba los 800 USD, por lo que volvía esta oportunidad bien difícil de desaprovechar; más aún cuando no tenía que preocuparme por cuestiones de papeles, ya que con mi VISA de turista podría tomar el curso, ni tampoco por mis gastos de estancia, Macarena se había ofrecido a cubrirlos. Un tanto en contra de mi voluntad tuve que rechazar la oferta de Macarena, dada la serie de compromisos familiares que tenía que cumplir a mi regreso a México, aunado a que en ese momento iba a ser no imposible, pero si algo difícil conseguir de la nada los 800 USD que en su momento debía de cubrir.

Aquella decisión se volvió mucho más difícil después de haber conocido con más detalle Ryata Ranch, el fraccionamiento en donde se quedó a vivir Cosmo, ubicado en Cypress, a 40 km. aproximadamente del centro de Houston, mismo que conocimos Cosmo, Batiz y yo durante un recorrido en patines que hicimos aquel día en la noche.

Era sin duda un lugar precioso en el que a cualquiera de nosotros le gustaría quedarse a residir. Era como un sueño hecho realidad, tenía todo lo que nos gustaría tener en nuestra colonia, entre otras cosas un parque enorme con un bonito lago, en el que había un Campo de Golf; alberca; canchas de tenis, de volley ball playero y de todo lo que se puedan imaginar; una ciclopista ideal para ir a correr o a patinar en las mañanas o al atarder; aparatos para hacer ejercicio al aire libre y digo aparatos en verdad, no una bola de tubos; espacios para hacer parrilladas con los amigos, en fin todo lo necesario para pasarla bien a todo dar. Para que se den una mejor idea, denle un vistazo a estas imágenes que acaba de subir Cosmo a su FB presumiéndonos el lugar donde vive y a la escuela en la que estudia.

A la mañana siguiente nos despedimos de Cosmo antes de las 6 de la mañana para emprender nuestro regreso al DF, con la intención de hacer la última escala en San Luis Potosí para llegar al día siguiente a nuestras casas antes del medio día, de tal forma que le diera tiempo a Batiz de alistarse para marcharse al día siguiente a China, donde participaría en el Campeonato Mundial de Slalom.
 
Era evidente que la presencia de Cosmo, dado su carisma y buen humor había fungido a lo largo del viaje para liberar tensiones, romper hielos y evitar que nos agarráramos del chongo en diversas ocasiones. Prácticamente el camino de regreso todos permanecimos en silencio. Cada quien ahogado es sus pensamientos e intercambiando ideas lo menos posible.
 
Antes de cruzar la frontera, esta vez por Nuevo Laredo, para no perder la costumbre pasamos a un Mc Donalds a acabamos los últimos centavos que nos sobraban del viaje.  Cruzamos el Río Bravo sin ningún problema, y acto seguido nos entró ese sensación tipo depre por el contraste de lo bonito que es Estados Unidos con la realidad mexicana, más aún en las ciudades fronterizas que no se caracterizan por ser las más lindas del país y menos las de Tamaulipas.
 
Seguimos nuestro camino observando los paisajes áridos del noreste del país hasta llegar finalmente a San Luis Potosí un poco después de las 9 de la noche. Antes de llegar a SLP, Jorge nos pidió que al día siguiente por la mañana fuéramos a Aguascalientes en donde el tenía que recoger ciertas cosas. Bajo el argumento de que Batiz tenía que estar tomando un avión en la madrugada del lunes, nuestra respuesta fue un NO rotundo que en su  momento no fue tan bien recibido, así que Jorge decidió que ya no hiciéramos escala en San Luis y nos encaminamos directo a la Ciudad de México, concluyendo así la pelea que no tuvimos durante todo el viaje y fuimos a tener un par de horas de concluirlo, debido en gran parte a la ausencia de Cosmo que durante todo el viaje se había encargado de apaciguar los ánimos para que no nos agarráramos del chongo.
 
En Queréraro Batiz tomó el control de la camioneta, cruzamos la caseta de Tepotzotlán un poco después de la madrugada y a mi me bajaron un par de minutos más tarde en Plaza San Marcos, un centro comercial que se encuentra en Cuautitlán, Estado de México,  en donde ya me estaban esperando para llevarme a casa.
 
El resto del equipo siguió con el camino hasta “las playas”, una colonia cerca de metro Villa de Cortez en donde Batiz, Caro y Jorge son vecinos. Concluyendo así este viaje que si bien no tuvo el final más feliz indudablemente se volvió en una experiencia que marco nuestras vidas para siempre. Fue sin duda un viaje lleno de aventuras, momentos inolvidables y que nos permitió conocer tanto gene como lugares maravillosos con quienes espero seguir manteniendo una relación estrecha.
 
Antes de concluir este último capítulo quiero agradecer profundamente a todos aquellos que nos ayudaron a hacer este sueño posible, principalmente a quienes nos cooperaron para el viaje, como en mi caso fue elsouvenir.com,  mi querido Damian y mi querido Alex; al mochi que no se me puso tan histérico por haberme largado 3 semanas, a todos y cada uno de nuestros Couchsourfers por toda su amabilidad y atenciones; a Jorge por haber prestado la camioneta; a Cosmo por habernos alegrado y llenado de risa todos los días que pasamos juntos; a Batiz por haberme invitado a ser parte de esta aventura y poner el nombre de México bien en alto haciendo tan bien eso que le gusta tanto hacer; a Caro por ser esa niña tan linda y encantadora, llena de sueños e iluciones que estoy seguro llegará muy lejos en cualquier camino decida emprender; pero sobre todo, a todos los lectores de este Blog que le dieron seguimiento durante todos estos días, enterándose de todos los pormenores de este viaje, haciéndome descubrir que realmente disfruto mucho tanto la fotografía como el narrar mis ideas y experiencias.
 
Espero hayan disfrutado tanto como yo este Road Trip de NYC a la Ciudad de México y no olviden seguir dándole seguimiento al EL CACHOBLOG para seguirse enterando de otras aventuras que me han pasado y aún no he redactado, además de suscribirse todos aquellos que aún no lo han hecho. Espero tengan un par de minutos para pasar a comentar qué les pareció todo esta aventura narrada  en 15 capítulos y con ello retroalimentar este blog que tanto me gusta escribir.
 
Los quiere:
 
El Cacho
 
Anuncios