A descansar en el corazón de México, San Miguel de Allende

Posted on 11 septiembre, 2012

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Pese a que desde mediados del 2008 este pintoresco lugar dejó de estar dentro de la lista de los “pueblos mágicos” para ser una ciudad reconocida como “Patrimonio Cultural de la Humanidad”, es indudable que hasta la fecha sigue viéndose como si el tiempo no hubiera pasado, manteniendo así todo un conjunto de valores, espacios y tradiciones que nos hacen sentir atrapados en el tiempo, específicamente en el siglo XIX cuando los españoles y los insurgentes se disputaban el mando del gobierno mexicano.

San Miguel de Allende es reconocido internacionalmente por su estilo barroco y por el importante papel que jugó durante la Independencia de México de España. Su linda arquitectura colonial nos invita a caminar por sus calles; recorrer sus mercados; visitar sus museos o galerías de arte; comer un helado en las plazas públicas viendo a la gente pasar; disfrutar de las noches de verano en una divertida callejoneada; en fin, a pasar un par de días lejos de las ruidosas y estresantes ciudades en las que las 24 horas del días muchas veces resultan insuficientes para cumplir con todos nuestros deberes.

Además de los paseos culturales, San Miguel de Allende tiene una gran variedad de atractivos turísticos, susceptibles a ser visitados, como el turismo de negocios y el turismo de aventura. Hoy en día hay una gama de preciosos hoteles boutique en los que uno puede ser alojado, para gozar de todas las comodidades que cualquier hotel de alto prestigio pudiera ofrecer, entre los que destacan la Casa Cordelli, la Casa Schuck, el Hotel Casa Primavera, el Hotel Rosewood San Miguel, entre muchos otros más. La experiencia de alojarse en alguno de estos lugares es maravillosa y hace que la estancia sea muchísimo más placentera y satisfactoria.

Si me preguntan ¿dónde esta San Miguel de Allende?, la respuesta es muy fácil: “En el corazón de México”. En otras palabras, está en el mero  centro del país, muy cerca de las principales ciudades del altiplano mexicano. A una hora de la ciudad de Querétaro, a dos de León, a dos y media de Morelia y de San Luis Potosí, a tres de la Ciudad de México y de Aguascalientes, a cuatro de Guadalajara y de Puebla, San Miguel de Allende está listo para recibir a todos los turistas tanto nacionales como internacionales que quieran vivir la magia que ofrece esta joya colonial ubicada dentro del estado de Guanajuato, y que a su vez tiene como vecino al pueblo de Dolores HIdalgo, cuna de nuestra independencia y tierra del compositor mexicano José Alfredo Jiménez.

Esta cosmopolita “ciudad” la encontramos saturada de extranjeros durante todo del año, muchos de ellos turistas que decidieron quedarse a radicar de forma permanente debido a lo bonito que es la ciudad, a su clima tan agradable, pero sobre todo, debido a su gente que les hace sentir como en casa, de tal manera que San Miguel es el destino turístico sin playa que más extranjeros recibe, después de la Ciudad de México.

La calidez de su gente y esas ganas con las que se entregan a sus visitantes, generan en un principio una sensación de desconfianza, sin embargo en cuestión de minutos podemos descubrir que la honestidad, la amabilidad y el respeto son rasgos ejemplares de la cultura de los sanmiguelenses, por lo que las ganas de permanecer aquí durante un largo periodo son practicamente inevitables.

Aunque suene irreal, en San Miguel no se pierden las cosas porque simple y sencillamente todo tiene que aparecer, aquí no hay semáforos, no se toca el claxon, no hay grafittis, no son frecuentes los actos de corrupción, ni existen actos de pandillaje o vandalismo y mucho menos del crimen organizado tal como ocurre en las  principales ciudades del país. Aquí la misma sociedad se auto regula en beneficio de si misma; partiendo del hecho de que sus habitantes se conocen entre si, todos saben donde viven, a qué se dedican, quiénes son sus parientes o amigos, a qué escuela fueron, en donde trabajan; etcétera.

Es decir, aquí uno puede venir tranquilo a descansar y olvidarse de estar todo el tiempo cuidándose las espaldas por cuestiones de inseguridad. Uno va a darse el tiempo de disfrutarse a si mismo y a la gente que nos acompaña, a través de un cambio de aires que nos hacen mirar a un pueblo que  sigue rigiéndose por los buenos modos y las buenas costumbres, que tienen un mayor peso que las normas coercitivas que limitan en gran medida la libertad de las individuos. Es por ello que es común ver pasear entre sus calles a grandes celebridades del mundo artístico, político y empresarial tanto de México como de otras partes del mundo, principalmente de Estados Unidos.

Así es que no duden en disfrutar de todos los beneficios de este mágico lugar que tenemos tan cerca y vayan a gastar un par de días en compañía de sus seres queridos. Les aseguro que no se arrepentirán.

Quedo en espera de sus comentarios,

Cacho Navarro

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